Desparasitar al gato de gusanos intestinales con remedios caseros

Prácticamente toda la población del reino Animalia es susceptible de sufrir la visita indeseada de los parásitos. Seguro que algunos habéis visto “Un parásito dentro de mí” y otros programas que se centran en amenizar las apariciones estelares de esos peligrosos huéspedes que se autoinvitan y gorronean del cuerpo de su anfitrión poniendo su salud en peligro. Lo cierto es que el mecanismo por el cual sobreviven es ingenioso y merece toda nuestra admiración, pero eso no quita que haya que combatirlos. En este caso, nos centramos en los gusanos intestinales de los gatos y los vamos a aplacar con un tratamiento casero.

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No obstante, si no estás seguro, siempre puedes llamar por teléfono a tu veterinario de confianza y ver qué piensa él al respecto. Además de esta observación, hay que hacer otra que por evidente a veces se pasa por alto:

El mejor tratamiento para evitar los gusanos intestinales en las mascotas es la prevención.

Dicho sea esto, pongámonos en el asunto que nos ocupa hoy y veamos qué podemos hacer con esos parásitos en los gatos.

Identificación: para saber si nuestro gato tiene lombrices, lo descubriremos echando un vistazo a sus heces y a su ano. Si encontramos algo parecido a granos de arroz, tenemos un problema.

Síntomas: aparte de los gusanos propiamente dichos, en tu gato se manifestarán otras pistas de que tiene parásitos como pérdida de pelo o que éste luzca sin brillo, pérdida de peso, debilidad, desgana, etc. Las garrapatas o las pulgas también son una pista porque pueden transmitir lombrices.

Tratamiento para combatir los parásitos intestinales en gatos

Al margen de las pastillas antiparasitarias que nos pueden dar en el veterinario, existen otros métodos un poco menos agresivos para tu mascota. Si has descubierto que tiene lombrices, sigue estos pasos para deshacerte de ellas:

1. Utiliza aceite del árbol del té, preferentemente puro, para pasárselo por el pelaje. Empléalo como una loción, como si fueras una madre preocupada por sacar los piojos de sus niños. No hace falta que eches mucha cantidad porque este producto es bastante fuerte y con ello matará a los parásitos superficiales, es decir, a las pulgas o garrapatas que pueda tener.

2. Deja al gato un día entero en ayunas y ponle en el agua un par de cucharadas de vinagre de manzana.

3. Al día siguiente, mezcla una cucharada de ajo en su comida. Parece ser que el ajo es un alimento prohibido para los gatos, pero tras varios estudios esta información no ha llegado a contrastarse ni a ser verificada. Esta parte del tratamiento debe darse dos veces al día durante un par de semanas.

Con esto debería ser suficiente. Notarás la mejoría del animal pronto, pero si no te termina de convencer, entonces acude al veterinario y quédate tranquilo del todo.