Consejos para adoptar a un gato de pocos meses (II)

Estábamos viendo los pasos a seguir tras haber considerado la opción de ampliar la familia con la ayuda de un amigo peludo: un gato pequeño. Ya sabemos que lo debemos coger con, como mínimo, 10 ó 12 semanas por el desarrollo de sus habilidades sociales. También sabemos que debemos crearle un ambiente seguro.

gato pequeño consejos adopción

La alimentación del gato pequeño

Es importante que durante su primer año de vida el animal siga, como en el caso de los humanos, una correcta alimentación. Después de pasar de la leche de su madre, es bueno mezclar leche sin lactosa o de cabra con el pienso para crear algo parecido a una pasta. De esta manera, el gato se inicia en ese nuevo alimento, ya que la consistencia varía y debe acostumbrarse al valor. Conforme pasen los días, se le puede ir dando el pienso sólido para que empiece a masticarlo.

Pero, ¿vale cualquier pienso? No. Cuando los gatos están creciendo, tienen otras necesidades más acuciantes: las calorías, las proteínas y los ácidos grasos son esenciales en su dieta durante esta etapa, pues el gatito necesita que sus músculos y sus tejidos se desarrollen e ir ganando peso. Además, mientras es un cachorro, va a estar muy activo y tantas horas de juego o de investigación requieren muchas energías.

La educación del gato pequeño

Por suerte, no tienes que calentarte la cabeza con qué escuela vas a mandar a tu gato ni abrirle una cuenta de ahorro para pagar la universidad cuando crezca. Sin embargo, como dueño, hay dos puntos importantes en su educación de los que quieres y debes preocuparte:

Aprender a usar la caja de arena. Adiestrar a un gato en este aspecto no es muy complicado, pues su naturaleza escrupulosa y limpia les lleva a enterrar sus heces. En este caso, ya que el gato es pequeño, cada vez que se despierte de la siesta o cada vez que haya comido o bebido sitúalo encima de la caja de arena. Si él mismo no siente la necesidad de excavar, ayúdalo tú cogiéndole de la pata delantera e inicia unos surcos sobre la arena. Es importante que lo alabes cuando use la caja, pero no lo castigues si hace sus heces en otro lugar.

Aprender a no rascar los muebles o las cortinas. Además de cortar las uñas al gato con cierta periodicidad, es importante que le proporciones un rascador en el que pueda desahogarse a gusto.