Algunas maneras de calmar los ladridos de los perros

A través del ladrido el perro puede expresar muchas cosas: desde un dolor lacerante hasta la llegada de unos intrusos pasando por el simple y llano aburrimiento. De por sí, un ladrido no es ningún problema, pero es posible que se vuelva irritante y desagradable cuando lo hace muy a menudo y por cualquier razón. Lo sé porque tengo una pequeña fiera que se altera a la mínima y saca lo peor de ella.

que-hacer-ladridos-perros

¿Qué se puede hacer para “cortar” los ladridos de los perros?

Una vez más, nuestro aliado es el condicionamiento simple. Recompensa o castigo para fortalecer una actitud o extinguirla. Os pondré un ejemplo práctico y muy ilustrativo:

Cuando saco a pasear a mi perra, suelo llevar conmigo un dosificador de agua. Cada vez que ladro, le disparo un par de veces para que se calme. No tarda en entender la relación y ahora me es posible llevarla por la calle sin que se desgañite. Si el comportamiento vuelve a aparecer, “castigo” con el agua. Más que castigar, esto es un refuerzo negativo.

Pero todo empieza desde que son cachorros y, como sabes, la educación y el adiestramiento que reciban tu mascota durante sus primeros meses va a repercutir en su vida como adulto, así que es crucial que prevengas los ladridos molestos a través de dos comandos: “habla” y “tranquilo.

La parte fácil es empezar el adiestramiento cuando ladra; entonces, le decimos “habla” y recompensamos con alguna golosina. Repetimos la acción varias veces hasta que tenga asociada esa orden con el ladrido y luego vamos a por la segunda parte, que consiste en lo mismo pero reforzando el concepto o la orden de “tranquilo”. Esto es bueno ponerlo en práctica en alguna situación real para ver si de verdad el perro ha comprendido lo que se espera de él.

Para que dejen de ladrar no debe emplearse nunca el castigo físico; es más contraproducente de lo que la vieja escuela asegura y la razón es sencilla: el dolor y el susto confunden al perro y éste no puede asociar del todo la idea que se le quiere imponer a la fuerza. Los animales, los niños e incluso tú y yo respondemos mucho mejor a estímulos agradables que refuercen nuestro esfuerzo e interés en portarnos bien que aquellos que se centran en castigar sin contemplaciones.

Otros consejos para evitar el ladrido constante son bastante simples y fáciles de seguir, pues como es su manera natural de expresarse y los motivos pueden ser muchos y muy variados, tienes que ver cuál es el estímulo desencadenante en cada caso para tratar el problema de raíz. Respeta sus horas de comer, sácalo a pasear las veces que sea necesario para que se muera de cansancio e ignóralo, aunque te cueste y te moleste, porque darle un poco de atención podría reforzar esa conducta (siempre que no sea por tener sed o hambre, que se puede comprobar en el momento).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>