5 cosas que los gatos pueden enseñar a tus hijos

Todo propósito que tiene un padre para con sus hijos es que, al menos, se convierta en un adulto autosuficiente y seguro de sí mismo para enfrentarse sin problemas al día a día de su vida, ¿verdad? Los gatos son unas mascotas excelentes para ayudar a construir una escala de valores sólida y bien fundamentada. ¿No te lo terminas de creer? Pues sigue leyendo y ríndete a las evidencias.

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Gestión de tiempo

Los gatos no son relojes parlantes y no avisan de la hora que es, pero son dados a seguir horarios: suelen comer, dormir y jugar a la misma hora cada día. Tienen cierta flexibilidad y son capaces de adaptarse a los horarios de la casa, pero sufren mucho estrés si hay grandes cambios en su rutina. Siendo así, es fácil predecir cuándo tienen hambre y cuándo quieren jugar.

Lo que tu hijo puede aprender de esto es ver que mantener un calendario o un horario más o menos estricto es beneficioso. También ayuda a ser responsable para gestionar el tiempo del cuidado de la mascota, de la familia y de uno mismo.

Compromiso

Los gatos tienen 7 vidas, como ya sabemos según el dicho popular, lo que los hace muy resistentes. Como media, viven entre 14 y 20 años, así que cuando te decides a adoptar un felino, ya sabes que tendrás compañía en casa por mucho tiempo.

Lo que el niño aprende de esto es que se adquiere un compromiso a largo plazo que le enseñará valiosas lecciones sobre las relaciones y la recompensa de ser un dueño responsable. La rutina de la que hablábamos antes -darle de comer, cepillarlo, jugar con él- ayuda a que el gato se mantenga saludable y viva por más tiempo. Es una buena idea que tu hijo, si puede, esté presente en las evaluaciones veterinarias para comprender mejor la atención médica.

Responsabilidad en general

Por una parte, con un gato como mascota, el niño aprende a ser responsable en general. Hay muchas cosas que se le pueden explicar para que vea las ventajas de ser el dueño de un minino. Una de ellas, por ejemplo, es darle la oportunidad a un animal de tener una familia que lo quiera y cuide de él. Eso trae consigo otras consecuencias buenas: se evita que el gato ande callejeando, por ejemplo, y se convierta en una plaga, o que esté abandonado en un albergue para animales sin la atención que requiere.

Por otra parte, también refuerza la empatía. Criarse con cualquier animal suele tener este efecto -aunque no en todos los niños-, pues saber que si gritas o haces movimientos bruscos haces que se espante tu mascota, lo más lógico es que evites ser bruto. Los niños son bastante sensibles, sobre todo las chicas, y si les inculcas el respeto por el animal, esto debería funcionar.

Limpieza

La higiene para los gatos es sagrada. Pasan la mitad del tiempo acicalándose y su anatomía está pensada para que se puedan lavar todas las partes de su cuerpo con la lengua o ayudándose de las patas delanteras. Además, la lengua actúa como un peine con sus minúsculas púas y recoge los cabellos que se desprenden. Son muy coquetos.

Además de la higiene personal que es extremadamente meticulosa, a los gatos les gusta tener limpio su entorno. Esto significa que se disgustarán mucho si ven su comedero sucio, su caja de arena sin cambiar, etc.

Diversión

El juego es una necesidad para los gatos pequeños: de esta manera, aprenden a cazar y a defenderse en la naturaleza. Estos instintos no se van porque vivan dentro de casa, sino que se manifiestan en muchas ocasiones y seguro que has visto cómo tu Misifú intentaba atrapar una mosca o se ha ido corriendo detrás de un juguete encaprichado de él. También precisa el juego para fortalecer los músculos y entrenar los reflejos.

Nosotros te proporcionamos algunos juegos para gatos y niños, así que te animamos a que invites a tu hijo a jugar con su mascota. Los niños necesitan gastar energías al igual que los animales; es bueno que compartan el tiempo de juego porque además de ejercicio físico y mental, se crea un vínculo entre ellos que ayuda a desarrollar la empatía, el trabajo en equipo, la creatividad, la resolución de problemas, etc.